Café y salud
Se ha creído siempre
que el café es malo para la salud pero no es así. Desde luego que como
todo, su consumo en exceso es dañino.
Lo más recomendado es un consumo moderado de cafeína equivalente a tres
o cuatro tazas de café al día.
Sobre los beneficios de la aromática bebida.
En el cerebro y en el sistema nervioso el café influye inhibiendo las
depresiones que concurren en adicciones al alcohol y las drogas. Promueve
una mayor retención de memoria a corto plazo. Es recomendado en el tratamiento
de Alzheimer.
Atenúa o elimina las jaquecas. Produce una mejora en el estado de ánimo
por el aumento del nivel de endorfina.
En el corazón y en el sistema circulatorio hace que llegue a los músculos
mayor cantidad de sangre oxigenada. Ayuda a movilizar los ácidos grasos
que están en la sangre y los convierte en energía.
En el sistema respiratorio el consumo de café protege contra la enfermedad
asmática. También abre las vías bronquiales porque relaja los músculos
que lo rodean.
En el estómago y tracto digestivo favorece la producción de jugos salivares
y gástricos además de estimular la secreción biliar.
El café no es responsable de que aparezca la acidez estomacal, ni es
el principal causante, sin embargo puede agravar casos de úlcera y gastritis
por lo que hay que tomar precauciones.
En el hígado reduce el riesgo de cirrosis entre consumidores de alcohol
en un 80%. Reduce el riesgo de cálculos biliares.
En los riñones puede intensificar los indicadores de una baja de azúcar
en la sangre y alertar a los pacientes diabéticos sobre el hecho de
que están a punto de una hipoglucemia. Reduce en un 10% los cálculos
de los riñones.
Y con respecto al cáncer el café neutraliza los químicos causantes del
cáncer debido al proceso de tostado que duplica el contenido de polifenoles
del café.
El café no es sólo cafeína contiene otras substacias como acidos clorogénicos,
sales, sales minerales, aminoácidos, lípidos, niacina y azúcares complejos.