Un café de calidad...
Una buena taza de
café se distingue por su cuerpo, aroma, acidez y sabor.
En México contamos con granos de la más alta calidad.
El café de altura, cultivado por arriba de los 900 metros sobre el nivel
del mar, es de los más cotizados. Muchos factores determinan la calidad
de un buen café, como son las características del grano, la altura,
humedad, suelo, vegetación, sombra; un estricto control en las labores
culturales y la cosecha; el control en el proceso de industrialización
(beneficio húmedo y seco), el tueste y molido adecuados y por último
la preparación en taza.
Hay una gran diversidad de especies de café, las más conocidas para
nosotros por ser las que encontramos en nuestro continente son la coffea
arabica (café arábiga) y la coffea canephora (café robusta). En México
producimos, hasta ahora, un 96% de café arábiga y un 4% de café robusta.
El café arábica, tiene mayor valor en los mercados nacional e internacional.
Produce una bebida suave, con gran aroma y acidez y un cuerpo mediano,
agradable bouque y exquisito sabor. Cada una de sus variedades confiere
a la taza características diferentes. Algunas de las variedades de esta
especie son: typica, bourbon, mundo novo.
El café robusta se considera de menor calidad, produce una bebida con
poco aroma y sabor, y mucho cuerpo. Un café arábigo tostado contiene
menos cafeína que un robusta.